La obra del Puente Santa Fe – Santo Tomé registró un avance clave esta semana con el inicio de la instalación de las vigas longitudinales que forman parte de la estructura principal del nuevo puente que unirá ambas ciudades. La tarea se desarrolló con equipos y operarios especializados, marcando un hito en la construcción que tiene un fuerte impacto en la conectividad regional.
El director provincial de Vialidad, Pablo Seghezzo, destacó la relevancia de esta etapa y explicó que la llegada e instalación de las vigas permitirá acelerar los trabajos en los próximos meses. La fabricación de estos componentes se realizó en la provincia de San Luis, y su traslado hasta el sitio de obra requirió un operativo especial coordinado a lo largo de distintas rutas provinciales.
La obra (que incluye más de 50 vigas de gran porte) ya supera el 25 % de ejecución y se desarrolla con una inversión que supera los 39 mil millones de pesos, siendo uno de los proyectos de infraestructura más importantes de la región. Las labores forman parte de un plan integral para mejorar la conectividad y la circulación entre Santa Fe y la vecina localidad de Santo Tomé, facilitando el tránsito de personas y mercancías.
Autoridades destacaron que, pese a la complejidad técnica, los trabajos continúan según el cronograma previsto y se espera que, con la llegada de nuevos equipos, la obra pueda avanzar con mayor ritmo en los próximos meses. La instalación de vigas longitudinales representa un paso fundamental hacia la consolidación del puente, que promete transformar la infraestructura vial de la región.



