La provincia de Santa Fe se encuentra bajo alerta roja debido a un riesgo extremo de incendios forestales, informó el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), en medio de un escenario marcado por altas temperaturas, escasez de lluvias y baja humedad, condiciones que facilitan la propagación de focos de fuego en vastas regiones del país.
La advertencia del SNMF sitúa a Santa Fe entre al menos 16 provincias con condiciones críticas, incluyendo zonas como Tucumán, Córdoba, Entre Ríos y Buenos Aires, donde el peligro de incendios de pastizales se considera “explosivo”.
Ante esta situación, el Gobierno provincial intensifica las acciones preventivas y de respuesta coordinada, trabajando de manera conjunta con Bomberos Zapadores, Bomberos Voluntarios, el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático, la Agencia Provincial de Seguridad Vial y los municipios y comunas, para enfrentar posibles incendios de pastizales y forestales con rapidez y eficacia.
Como parte del refuerzo de recursos, se confirmó la incorporación de un avión hidrante que se sumará en los próximos días a las tareas de combate del fuego junto a más de 300 brigadistas forestales, de los cuales 200 fueron certificados durante el año pasado.
El secretario de Protección Civil de la provincia, Marcos Escajadillo, destacó la inversión en equipamiento y movilidad para fortalecer la capacidad operativa en la lucha contra incendios, así como la importancia de la capacitación continua del personal en coordinación con los ministerios provinciales involucrados.
Las autoridades también reiteraron la necesidad de la participación ciudadana en medidas preventivas, recomendando evitar quemas de residuos, rastrojos o pastizales, no utilizar fuego en espacios abiertos y extremar cuidados en actividades rurales que puedan generar chispas. Asimismo, se instó a no arrojar colillas, fósforos o elementos inflamables en rutas y caminos rurales, y a mantener limpios baldíos y patios en zonas periurbanas.
En caso de observar humo, olor a quemado o llamaradas, se debe notificar de inmediato a los servicios de emergencia marcando el 911 o al 100 (bomberos), y seguir las indicaciones oficiales para preservar la seguridad de las personas y los bienes ante este escenario de riesgo elevado.



