El guardafauna honorario Juan Martín Mastropaolo hizo pública una carta certificada enviada por el entonces Ministerio de la Producción de la Provincia de Santa Fe en 2015 y volvió a denunciar presuntas presiones recibidas por parte de funcionarios provinciales tras advertir sobre la existencia de cotos de caza y la presencia de cazadores extranjeros en territorio santafesino.
El documento, fechado el 15 de julio de 2015, corresponde a un expediente administrativo mediante el cual la Subdirección General de Ecología solicitó al guardafauna que aportara información sobre la presunta existencia de unos 20 cotos de caza que, según la actuación iniciada, estarían funcionando en la provincia.
En la notificación oficial, el organismo requirió que informara si tenía conocimiento de esos establecimientos, precisara su ubicación, identificara propietarios y administradores, aportara fotografías de cazadores con piezas cobradas publicadas en sus redes sociales y suministrara cualquier otro dato de interés para la investigación. El escrito establecía un plazo de cinco días para responder el requerimiento.
Al compartir la documentación en sus redes sociales, Mastropaolo aseguró que fue citado en dos oportunidades por autoridades del área de Turismo para que no hablara sobre la presencia de cazadores extranjeros en la provincia. En su publicación afirmó que el entonces director de Turismo Cinegético, Martín Vulos, intentó "amedrentarlo" y cuestionó la falta de controles sobre la actividad.
También sostuvo que las matanzas de fauna silvestre continúan porque, según expresó, "no tienen forma de controlarlos" y acusó a las autoridades de permitir que la situación persista.
La difusión de la documentación vuelve a poner en discusión las actuaciones iniciadas hace una década sobre los cotos de caza en Santa Fe y reabre el debate sobre los mecanismos de fiscalización de la actividad cinegética y la protección de la fauna silvestre.



