En el contexto de la histórica obra del nuevo puente que conectará Santa Fe y Santo Tomé, el Gobierno de la Provincia puso en marcha un plan de preservación de biodiversidad que permitirá salvar más de 600 ejemplares de lapachos del área de intervención. La iniciativa se integra al entorno de la Reserva Hídrica Natural Laguna Juan de Garay y busca compatibilizar el desarrollo de infraestructura con la protección ambiental.
Durante esta semana se concretó la entrega simbólica de los primeros árboles rescatados, en un trabajo conjunto entre los ministerios de Obras Públicas y de Ambiente y Cambio Climático, las municipalidades involucradas y la empresa constructora.
Desde el inicio del proyecto, la Provincia definió que el desarrollo de la obra debía contemplar una planificación ambiental estratégica. En ese sentido, se decidió modificar y reducir la cota del acceso al puente desde Santa Fe, permitiendo conservar una hilera completa de lapachos adultos que, de otro modo, habrían sido removidos.
Además, el plan prevé reubicar más de 600 ejemplares jóvenes, que serán entregados a los municipios y organismos provinciales para su plantación en espacios verdes y áreas de valor ecológico.
El ministro de Ambiente y Cambio Climático, Enrique Estévez, destacó que “el ambiente es un componente esencial en las decisiones de la Provincia. Esta obra impulsada por el gobernador Maximiliano Pullaro y la vicegobernadora Gisela Scaglia, junto al ministro Lisandro Enrico, demuestra que es posible avanzar en infraestructura cuidando nuestro patrimonio natural”.
Por su parte, el diputado provincial Pablo Farías subrayó que “se trata de un mensaje contundente: hacemos obras imprescindibles y únicas en el país, pero también las desarrollamos preservando el ambiente. Esto es lo que debe replicarse a nivel nacional: obra pública que mejore la vida de las personas, potencie la producción y contemple la sostenibilidad”.
A su turno, el senador por el departamento La Capital, Paco Garibaldi, explicó que “junto con los recursos destinados a la construcción del puente, se implementan acciones concretas de protección ambiental. En este caso, se recuperarán cerca de 600 lapachos provenientes de la traza de acceso desde Santa Fe, lo que garantiza un desarrollo responsable de la obra”.
Infraestructura con enfoque ambiental
El plan de preservación no solo incluye la reubicación de especies vegetales, sino también la protección de la fauna local. En ambos extremos del puente se construirán pasos de fauna, una medida que permitirá el desplazamiento seguro de animales y evitará su aislamiento.
Asimismo, se realizaron estudios y monitoreos previos del río Salado para establecer una línea de base ambiental que oriente futuras intervenciones con criterios de sostenibilidad.
Con esta iniciativa, la Provincia avanza en una infraestructura clave para la conectividad metropolitana y el desarrollo productivo, incorporando una visión integral que combina progreso y preservación ambiental.
El acto de entrega de los lapachos contó con la participación de autoridades provinciales y municipales, entre ellas el senador Paco Garibaldi, el diputado Pablo Farías, el intendente de Santo Tomé Miguel Weiss Ackerley, y el secretario de Gestión Urbana y Ambiente de Santa Fe Guillermo Ferrero, junto a equipos técnicos de Vialidad Provincial y del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático.



